+507 225-1782
BLOGS
Este sigue haciendo un anhelo de un creyente por su nación: ¡que sea bienaventurada! Esto implica orar y trabajar día a día para que el Evangelio y la Palabra de Dios penetren los cimientos mismos de la nación. Sí, hemos visto cuan malo y peligrosos es que en la nación se pierda el temor a Dios. Pues, “si fuesen destruidos los fundamentos, ¿Qué va a hacer el Justo?” (Sal. 11:3).
Como les compartí la semana pasada; me aterra pensar hacia dónde va este mundo y, de hecho, nuestra nación. Una de las cosas que más nos inquieta es el futuro de nuestros hijos y nietos en medio de toda esta avalancha de maldad que se cierne sobre nosotros y nuestros hijos.
En medio de todo esto, la Palabra de Dios nos invita a orar por nuestros hijos pidiendo: “Sean nuestros hijos como plantas crecidas en su juventud, nuestras hijas como esquinas labradas como las de un palacio” (Sal. 144:12). Significa, hijos robustos y fuertes, llenos de vitalidad. Y, nuestras hijas, inteligentes, hermosas y con un corazón puro.
Yo soy padre, igual que muchos, y anhelo una descendencia que “TEMA a Dios y que le sirva”, que sean una bendición para esta nación que nos vio nacer, donde vivimos, trabajamos y luchamos. Por esto, hoy quiero compartir un pensamiento que el Señor me ha dado esta semana para responder a esta mi inquietud y, espero lo sea para con ustedes.
El Salmo 90 es una oración atribuida a Moisés, varón de Dios. En su inicio hace esta declaración de fe y confianza: “Señor, tú nos has sido refugio de generación en generación” (v.1). “Refugio” es un lugar seguro y Dios lo ha sido para todos los que han venido a refugiarse a Él a través de las generaciones que han venido y han pasado. Ahora, los actores somos nosotros; pero, ¡Dios sigue siendo el mismo! No ha dejado de ser refugio para el justo y para su descendencia. Pero, hay algo en que debemos trabajar con diligencia y nunca descuidar: instruirlos (Prov. 22:6) y enseñarles el camino del temor a Dios (Dt. 6:1-9). “Ayúdanos a hacer nuestra parte y confiar, con todo nuestro corazón, que tú harás como has dicho” ¿Amén!
Pastor José A. Martínez
Categoria
Posts Recientes